Ayer conseguí una de test, y jugué un partido con ella. Tres sets bastante disputados, en casi dos horas. A cubierto, con unos 25 grados.
Tengo (quizá tenía) de pala titular una Vertex 2 2018, y ya desde el peloteo, aun sintiéndola bastante distinta, no me resultó complicado hacerme a ella. Lo primero que llama la atención, aparte de los buenos acabados, es que parece en mano más pesada de lo que es realmente en pista. Sin ser una pluma, se maneja bastante bien.
Lo cierto es que la pala me ha encantado; tacto seco pero sintiendo la bola. Parece una goma con mucho feedback, en unos planos duros. El sonido, ya que no se ha hecho mención antes a ello, es atronador cuando le zurras duro. En éste sentido me recuerda a la RP m27.
Punto dulce muy grande; mayor que en la Vertex. Como dice un compañero, el punto dulce está situado ligeramente alto, consecuente con la forma del molde y balance de la pala (ligeramente alto, pero sin cargar).
Salida de bola media, y potencia alta. Los golpes por arriba son su fuerte, especialmente el remate; aceleras la pala, le pegas plano con muñecazo y la bola sale a toda os... Más potente que la Vertex.
En términos generales me recuerda a una pala que tuve hace bastantes años, la Fakun x31 doble carbono. La Kuikma con mejores acabados y planos rugosos.
Pala para jugadores pegadores con buen brazo para moverla.
Gran pala.